22 Jun No hay comentarios ResMedia Sin categoría

Esta semana retomamos los asuntos familiares con un apartado que todavía no hemos tratado y que ya teníamos ganas de comentar. Ya que este tema suele generar muchas dudas a las personas que se encuentran en tal situación trataremos de abordarlo desde una visión analítica y valorar qué ventajas conlleva realizarlo desde la mediación y que supone tramitarlo desde una demanda contenciosa (judicial).

Cuando hablamos de una situación de divorcio o de separación debemos saber que son temas que contienen un componente altamente emocional y que por consiguiente una ayuda efectiva de los respectivos profesionales es fundamental para el desarrollo dicho asunto y su resolución. Tanto si se trata de separación como si se trata de divorcio, la mediación permiten a los cónyuges vivir el proceso de un modo más suavizado transformando la confrontación en maneras resolutivas de alcanzar sus metas.

En primer lugar debemos comenzar por destacar las características de cada una de las opciones, tanto de la separación como del divorcio.

La separación

Cuando hablamos de separación tenemos que diferenciar lo que se entiende por separación de hecho y lo que es la separación legal.

La primera implica el cese de la convivencia en común y no requiere de sentencia judicial.

La segunda implica el cese legal de la vida en común de ambos cónyuges, es decir, se realiza un documento legal en el que consta que dos personan no comparten su vida común. Esta acción requiere su declaración mediante un proceso judicial y su determinación mediante sentencia judicial.

La separación no pone fin al matrimonio, no disuelve el vínculo matrimonial y los cónyuges siguen siendo marido y mujer.

Características de la separación legal:

  • Suspende la vida en común de los cónyuges, quienes siguen siendo, no obstante, marido y mujer. En el caso de que exista entre ellos régimen de gananciales, da lugar a su disolución.
  • Permite a los cónyuges revocar donaciones hechas a favor del otro.
  • Los cónyuges separados no heredan si no existe testamento ni tienen derecho a la parte legítima de éste.
  • Los cónyuges no pueden contraer nuevo matrimonio con terceras personas mientras estén separados.

La sentencia de separación recoge los términos del convenio regulador presentado por las partes si se trata de una separación de mutuo acuerdo, o los acordados por el Juez, con respecto a las relaciones paterno filiales (cuidado de los hijos, régimen de comunicación y estancia, ejercicio de la patria potestad, gastos de mantenimiento de éstos) a la disolución del régimen económico del matrimonio, al uso de la vivienda y, en su caso, lo acordado con respecto al derecho de pensión de uno de los cónyuges.

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El divorcio

El divorcio disuelve el vínculo del matrimonio y produce sus efectos con respecto a las cónyuges desde el momento en que se dicte sentencia y con respecto a terceras personas desde el momento en que ésta se inscribe en el Registro Civil.

Consecuencias del divorcio:

  • Disuelve el vínculo matrimonial, por lo que los cónyuges pueden volver a contraer matrimonio entre sí o con otras personas.
  • Produce la disolución del régimen económico matrimonial.
  • Impide que el cónyuge divorciado herede abintestado, y que tenga derecho a la legítima
  • La sentencia de divorcio recoge los términos del convenio regulador presentado por las partes si se trata de una divorcio de mutuo acuerdo, o los acordados por el Juez, con respecto a las relaciones paterno filiales (cuidado de los hijos, régimen de comunicación y estancia, ejercicio de la patria potestad, gastos de mantenimiento de éstos, etc.), a la disolución del régimen económico del matrimonio, al uso de la vivienda y, en su caso, lo acordado con respecto al derecho de pensión de uno de los cónyuges.

 La reforma del Código Civil que tuvo lugar en el año 2005 contempla que cualquiera de las partes puede iniciar un proceso de separación o divorcio (bien sea la decisión de abandonar la convivencia, o bien la decisión de disolver el vínculo matrimonial), y no hace falta para ello alegar causa alguna.

Procedimientos judiciales de separación y divorcio

Llegados a este punto conviene diferenciar lo que es un proceso de mutuo acuerdo de lo que es un proceso contencioso.

La demanda de uno de los cónyuges en un proceso contencioso da lugar a un juicio verbal, y no lleva consigo un convenio regulador ni una división acordada del patrimonio común. De la demanda se le dará traslado al otro cónyuge, quien podrá formular reconvención (esto es demanda contra el inicialmente demandante). En estos procedimientos también participa el Ministerio Fiscal si existen hijos menores o incapacitados, para garantizar la protección de sus intereses y necesidades.

En el día de la vista del juicio verbal se verificará la pertinencia y la relevancia de las pruebas aportadas, salvo que no fuese posible en el propio día por el tipo de prueba, fijándose en este caso un plazo máximo de 30 días. Una vez practicadas todas las pruebas, y no habiendo llegado a un acuerdo las partes, el juez dictará sentencia.

Separacion o divorcio con hijosEn un proceso de mutuo acuerdo la demanda es presentada por ambos cónyuges, o por uno con el consentimiento del otro. A la demanda en este caso se adjunta el convenio regulador, y posteriormente el juez cita a las partes para que se ratifiquen, y confirmen el contenido de dicho convenio. Si no tienen hijos menores es el juez el que dicta sentencia en los términos expresados en el convenio regulador, pero si hay hijos menores, vuelve a ser necesaria la presencia del Ministerio Fiscal.

Una mediación que se realice antes, o durante un proceso de separación y divorcio plantea un enfoque distinto al contencioso, y prepara un escenario ideal para un mutuo acuerdo. Los cónyuges no tienen que demostrar quien tiene la razón, ni tienen un plazo tan breve para hacerlo. Se permite que exploren en profundidad como les gustaría que fuera su divorcio, y más importante aún, como será su vida a partir de ese momento. Evita las tensiones del proceso judicial, y la frustración de no ser oído en detalle en la sala del juez, que no permite que vuelquen todo lo que tienen que decir. Una solución dialogada, además, evita futuras confrontaciones, y permite la creación de espacios de entendimiento recíproco. Todos estos beneficios se multiplican si los cónyuges tienen hijos.