19 May No hay comentarios ResMedia Sin categoría

El ámbito deportivo, especialmente el de élite, no abarca solo la actividad que desarrollan los jugadores. Tiene detrás todo un entramado de negociaciones, relaciones laborales, empresariales, publicitarias, etcétera. La legislación aplicable, además, es muy extensa.

 El estudio de Bermejo y Bonet (1988) identifica los conflictos deportivos en cuatro categorías básicas: aquellos laborales (principalmente contratación de deportistas), los penales (agresiones y sus sanciones), los empresariales (vinculados a la marca, la publicidad y el patrocinio) y los civiles (conflictos privados entre las partes implicadas).

 Volvemos a estar, como sucedía en la mediación sanitaria, en un ámbito de compleja estructura. Además, la tipología de conflicto varía sustancialmente según el deporte que se esté considerando, no siendo iguales, por ejemplo, aquellos que surgen en deportes de un solo individuo que los conflictos que se dan en deportes de equipo.

 Un deportista de élite tiene una carrera profesional breve, coincidiendo con su mejor rendimiento físico. La contratación de estos profesionales tiene muy en cuenta este periodo de tiempo, y los problemas entre el deportista y la entidad que lo contrata suelen surgir en la recta final de esta etapa. Cuando se dan este tipo de problemas, las negociaciones suelen ser complicadas, pues no tienen en cuenta elementos que afectan a todas las partes, y especialmente al deportista. En este sentido la imagen y la búsqueda de continuar con la actividad profesional juegan un papel muy importante y no contemplarlo puede ser muy perjudicial para la negociación. La entidad, por su parte, también quiere preservar su imagen, persigue la continuidad efectiva del equipo y el mejor acuerdo con los patrocinadores.

 Puede darse, por el contrario, que sea otro club el que quiera fichar al profesional, y tenga que pagar una cláusula de rescisión para liberarle del contrato vigente. Aquí también se producen confrontaciones, fruto de falta de acuerdo en los términos en que llevar a cabo esa cláusula de rescisión, o por cláusulas abusivas en la contratación. Los enfoques de jugadores y clubes siempre han estado además muy influenciados por la presión mediática que ejercen los medios de comunicación en los deportes más populares, especialmente en el futbol.

 Por otro lado, en los deportes de equipo la relación entre todos los jugadores y el cuerpo técnico, es esencia. Hemos podido comprobar cada día que en el ámbito deportivo una mala relación con el entrenador o con los compañeros de un mismo equipo afecta muy negativamente en los resultados de una clasificación. Del mismo modo que entablar una relación de confianza y compañerismo contribuye a crear un espíritu de equipo que aumente las expectativas y la necesidad de superación.

Conflictos deportivos

Medios de Resolución de Conflictos deportivos

Las particularidades empresariales o relacionales en el deporte se pueden resolver por la vía judicial, sancionando o apelando las decisiones sancionadoras de organismos deportivos. También existe el Tribunal de Arbitraje Deportivo, que tiene carácter internacional, y que regula tanto arbitrajes como mediaciones en el deporte.

La mediación en éste ámbito lleva el conflicto lejos de los focos, a un lugar donde los interesados puedan hablar sus asuntos de un modo más sincero, y exponer sus intereses y preocupaciones permitiendo mantener la imagen de los partícipes. Sirve para renegociar los términos de los contratos y rescisiones. También un proceso de mediación debidamente desarrollado puede restablecer la confianza de los miembros de un equipo, y entre sus relaciones con el cuerpo técnico. El mediador juega un papel importante en el reequilibrio de las partes.

La mediación cuenta con una ventaja clara con respecto al arbitraje, y es que el Tribunal de Arbitraje Deportivo establece que una mediación deportiva no puede durar más de 90 días (respecto a los 6 meses de un arbitraje). Establecer un plazo máximo en mediación no siempre es positivo, pero en el caso concreto del deporte, y dada la corta carrera profesional de los deportistas, se establece en su favor este tope como garantía de una pronta resolución.

Por tanto, vemos que la mediación vuelve a ofrecer alternativas satisfactorias que cubren las necesidades de todos los implicados, siendo el mundo del deporte un ámbito más donde se muestran sus beneficios.