4 May No hay comentarios ResMedia Sin categoría

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El propio ámbito hospitalario es uno de los sectores más complejos, por poseer una gran multitud de elementos en su comunidad. Por este motivo la mediación también tiene su espacio.

 Un hospital o centro de salud no es solo un lugar al que recurrir cuando se está enfermo o para visitar a un conocido, es también un entorno de trabajo donde interactúan multitud de personas. Como en cualquier trabajo nos encontramos situaciones que generan un conflicto que nos afecta a lo largo de la etapa que dure el contacto con ese hospital.

 En la mediación hospitalaria no sólo hay que tener en cuenta al personal sanitario, sino también a los usuarios, familiares y los agentes externos que también forman parte de él, como son los proveedores, las compañías de seguros, el personal de limpieza y la administración pública. En este sentido se crean multitud de interrelaciones en las que la mediación puede jugar un papel fundamental a la hora de resolver los problemas que se produzcan.

¿Qué tipos de problemas pueden dar en el entorno sanitario?

Podemos destacar tres grandes grupos:

  • Conflictos que tienen que ver con la responsabilidad civil del centro:

Aquí juegan un papel fundamental las compañías de seguros, el respaldo corporativo, el dominio del lenguaje técnico-científico, los procesos judiciales, incomprensión social o la pérdida de pacientes.

En numerosas ocasiones el paciente acude al centro médico bajo la cobertura de su seguro para realizar las pruebas y las intervenciones pertinentes, pero en ocasiones se encuentran con que el seguro no se hace cargo de esa prueba y esa persona finalmente ha de afrontar los gastos. Muchas veces parece que cuando se tiene un conflicto relacionando con este sector se está luchando contra alguien más grande y mas fuerte que uno mismo.

  • Conflictos que tienen que ver los con derechos de los pacientes:
    • Derecho a la información.
    • Derecho a la intimidad.
    • Derecho de acceso a la propia historia clínica.
    • Derecho a recibir una explicación comprensible del tratamiento.
    • Derecho a que se respete su voluntad.
  • Conflictos que vienen dados en las familias y allegados de los pacientes:

En muchas ocasiones la enfermedad es la causante de que se produzcan conflictos en la familia, que a su vez, acaban desencadenando conflictos sanitarios. Actúan en cadena y finalmente desemboca en una ruptura de relaciones entre los propios miembros de la familia, generando rechazo hacia el centro médico y el personal. Independientemente de que un paciente haya manifestado su negativa de recibir un determinado tratamiento no deja de ser una situación difícil para todos.

 

¿Dónde es más efectiva la mediación sanitaria?Cuidados sanitarios

El comité científico de la sociedad internacional de bioética explica la eutanasia como una intervención a los enfermos generalmente con grandes sufrimientos y en fase terminal que hayan pedido la la muerte de manera razonable y reiteradamente. Este comité no considera la eutanasia el administrar a un paciente terminal un tratamiento contra el dolor insufrible, aún a costa de adelantarle la muerte o cuando se deja de aplicar al enfermo un tratamiento artificial e innecesario que puede llegar a producir el encarnizamiento.

En este sentido la mediación juega un papel fundamental a la hora de conseguir el entendimiento entre los miembros de la familia y el cuerpo médico, dando la posibilidad de consensuar qué es lo mejor para el paciente teniendo en cuenta sus deseos y valorando todas las opciones.

Otro de los escenarios donde la mediación ejerce un papel muy útil para los usuarios es en situaciones de desatención, donde a través de un espacio de comunicación y confianza que los mediadores establecen se consigue hablar sobre las necesidades que dichos pacientes manifiestan, llegando a una solución eficaz si ambas partes entienden la posición y el interés en que se encuentran cada uno.

Los supuestos de errores médicos-sanitarios son otro de los aspectos que contribuyen a que se formen grandes conflictos (que afectan de manera directa a los usuarios de hospital) en los que generalmente concluyen con desenlaces poco satisfactorios. Este tipo de conflictos acaban resolviéndose a través de una reclamación administrativa o una demanda judicial, proceso que suele tardar más de seis meses en resolverse y que además tienen un coste económico para los usuarios bastante alto. Si en este tipo de conflicto se apostase por un proceso de mediación que aportase fluidez y eficacia a la demanda se alcanzarían acuerdos más rápidamente satisfaciendo las necesidades del usuario sin tanto coste económico ni emocional.