19 Abr No hay comentarios ResMedia Sin categoría

Hoy abordamos una forma diferente de hacer mediación. Con los nuevos tiempos y la facilidad que nos da la tecnología se ha empezado a trabajar la mediación desde un modelo online. Estas nuevas alternativas que se nos ofrecen a los mediadores favorecen en muchos sentidos la práctica de la mediación y facilitando a las partes tanto su asistencia a las sesiones como disminuyendo el factor estrés que se genera al tener enfrente a aquella persona con la que se tiene la disputa.

Entendemos la mediación online como un proceso de mediación realizado a través de plataformas online y medios electrónicos como videoconferencias u otro medio similar de trasmisión de voz e imagen.

La mediación está en constante cambio, no solo ya porque cada mediador tiene su propio método sino que tiende a ir avanzando conforme a los problemas de la gente se van modificando, la mediación online por eso queda recogida en la propia ley de mediación  5/2012 en su artículo numero 24.

Según el mediador Franco Conforti (director de Acuerdo Justo) se pueden dar dos tipos de mediación online: asincrónica y sincrónica.

  • En la primera de ellas la mediación se lleva a cabo a través de foros o chats, pero este tipo de mediación no encaja con el marco legal ya que no se sabe a ciencia cierta quienes son los destinatarios.
  • Nosotros nos centraremos en la forma sincrónica, debido a que es la forma que cumple los requisitos de la actual legislación. Esta mediación es llevada a cabo a través de plataformas de video llamada como skype.

negociación online

Las ventajas de la mediación online

El uso de la mediación online otorga grandes ventas no solo para los usuarios de esta, sino que también para el propio proceso.

Por un lado se produce un importante ahorro económico para las partes, al no tener que desplazarse cada vez que se da una sesión de mediación. A esto va unido la ventaja del tiempo que se gana al no tener que realizar estos desplazamientos lo que permite a la mediación no interferir en exceso en la vida cotidiana de los usuarios que acuden a ella.

Por otro lado la mediación online facilita enormemente la participación y asistencia de las partes en conflicto, en el mundo global que vivimos es normal que las partes vivan en ciudades separadas o incluso en diferentes países, lo que complica mucho que las partes se citen en un lugar concreto. Esto se soluciona de una forma muy sencilla mediante este tipo de mediaciones, lo que ayuda en gran medida la accesibilidad de las partes y a que se sientan a gusto.

También ayuda al intercambio de datos o la descarga de documentos de forma segura y ágil lo que evita que las partes estén moviendo los documentos ( tasaciones, horarios, presupuestos, etc.) esto va unido a que este tipo de medios facilita de forma simple y flexible que las partes puedan interactuar, lo que en algunos casos es una gran ventaja, como aquellos en los que una de las partes sea más tímida en persona pueda interactuar de forma normalizada.

También proporciona beneficios al propio mediador, ahorrándole a él también tiempo y mejorando sus propia imagen al ofrecer este tipo de servicios .Además le ayuda a poder tomar notas de forma más eficaz que en una sesión cara a cara.

Desventajas de la mediación online

En la mediación online no solo cuenta con ventajas, al igual que todo en la vida también tiene contrapuntos.

En un primer momento nos encontramos que no existe la posibilidad de contacto visual con las partes, elemento fundamental para reforzar los lazos de confianza de las partes no dando a las artes la posibilidad de compartir de una forma más clara el estado anímico de las personas.

Por otro lado tenemos la falta de información del lenguaje no verbal que las partes nos ofrecen como información, al realizar las entrevistas por un soporte digital los mediadores no disponen de tanta información como en las entrevistas “cara a cara “.

También nos encontramos con posibles problemas a la hora de la firma de documentos ya que pese a la facilidad de enviar los documentos (sobretodo el acta constitutiva o el cierre de sesión) tienen que contar con las firmas de las dos partes.

No obstante la tecnología avanza constantemente lo que hace que sus aplicaciones en el futuro sean desconocidas y que los problemas que aquí describimos en unos años dejen de serlo porque todo en la vida sigue avanzando.