5 Feb No hay comentarios ResMedia Sin categoría

Ya sabemos un poquito más acerca de la mediación como método de resolución de conflictos y los principios por los que se rige. Pero hay un tema muy importante que por lo general no queda demasiado claro y por el que todos los usuarios de este servicio acuden a mediación, los acuerdos.

Antes que nada debemos decir que un acuerdo es una decisión tomada en común por dos o más personas en el que se exponen las obligaciones y los derechos que aceptan las partes que lo firman. El fin de la mediación es que los participantes consigan llegar a un entendimiento y satisfacer sus necesidades.

En lo referente a los acuerdos en mediación extra-judicial, es decir, la mediación que podemos contratar en cualquier momento cuando necesitemos hacer uso de ella, los acuerdos tiene las mismas propiedades que un contrato privado. Es un documento que debe ser firmado por las partes implicadas que plasma los compromisos a los que han llegado y que vincula de manera directa a su cumplimiento bajo la responsabilidad de las mismas.
Estos acuerdos son elaborados durante las sesiones de mediación por los mismos usuarios, los que se comprometen a cumplir las pautas que ellos mismos han considerado justas y satisfactorias. Y que finalmente los mediadores redactarán en un documento que las partes deberán firmar.

El acuerdo

No nos asustemos con tanto tecnicismo, os pongo un ejemplo para poder entenderlo mejor:

“Imaginemos que Juan y Manuel son vecinos de una comunidad. Juan vive en el primer piso y Manuel en el segundo piso. De repente un día, Manuel comienza a limpiar su casa varias veces entre semana por la tarde, arrastrando muebles, pasando la aspiradora, etc, y provocando que Juan sea incapaz de descansar ya que vive justo debajo suyo. Ellos mantenían una relación buena y cordial hasta el momento, pero Juan comienza a sentir malestar hasta que un día sube a casa de Manuel y de forma poco amistosa le pide a Manuel que deje de hacer ruido cada dos por tres ya que no puede pegar ojo. Esta situación comienza a empeorar cuando Manuel, haciendo caso omiso, continua con sus labores de limpieza contribuyendo a la formación de un mal ambiente y convivencia en la comunidad de vecinos.
Más tarde, viendo que la situación va cada vez peor y a punto de acabar en los tribunales por amenazas, deciden solucionar el asunto a través de un proceso de mediación en el que después de haber hablado y haberse escuchado entendieron las causas por las que se estaba dando aquella situación. Juan, descubrió que a Manuel le habían diagnosticado una alergia y lo estaba pasando realmente mal, y Manuel entendió que Juan necesitaba descansar por la tarde ya que le habían doblado el turno en su trabajo y empezaba a trabajar a tempranas horas de la madrugada.
Finalmente, llegaron a un acuerdo que ellos mismos propusieron, Manuel haría la limpieza en un horario idóneo para ambos excepto en el caso de sentir que era estrictamente necesario para su salud. Juan lo entendió perfectamente a partir de ese momento, llegan incluso a entablar una relación más que cordial entre ambos.”

El sentido de todo esto fue que ellos fueron los que decidieron las pautas de su solución y por tanto perdurará en el tiempo. El mediador redactó un contrato donde ambos firmaban comprometiéndose a respetar las condiciones y sintiéndose responsables de la solución alcanzada.

Bueno, este tipo de situaciones quizás no tengan una repercusión económica en las partes tan representativa como podría ser la repartición de una herencia o una situación de separación o divorcio, en la que las partes deben hacer una liquidación de bienes o lo que es lo mismo, repartirse las pertenencias que hayan tenido hasta el momento. ¿Qué ocurre en este tipo de casos? Pues el procedimiento sería el mismo pero en este caso, una vez se haya redactado el acuerdo, éste debe ser elevado a escritura pública a través de un notario. De esta forma, el acuerdo o los acuerdos a los que hayan llegado tendrán validez jurídica y por consiguiente podrán ser utilizados en un juicio como título ejecutivo.
En este tipo de acuerdos, es muy recomendable consultar los acuerdos elaborados en mediación por los respectivos representantes legales, o sea, los abogados de las partes para verificar que todo es correcto y no se produzca ningún contratiempo.

Por último, una de las ventajas que también ofrece la mediación es la capacidad de llegar a acuerdos totales o parciales. En este sentido, los implicados pueden escoger cuáles de los asuntos tratados en mediación quieren que sean reflejados en el acuerdo final, priorizando aquellos que consideren más importantes. De este modo la mediación se convierte en uno de los métodos de resolución de conflictos que más se adapta las particularidades de cada uno.