26 Ene No hay comentarios ResMedia Sin categoría

Si miramos hacia atrás en el tiempo y recordamos aquellos años en los que aun éramos jóvenes, (bueno, seguimos siéndolo, pero ahora con más experiencias a nuestras espaldas), todos podemos recordar alguna vez que tuvimos algún problema en el colegio, ya sea a nivel personal con algún compañero de clase o con ese profesor que pensábamos que nos tenía manía.

Por ello es importante hacer hincapié en la forma que tenemos a la hora de resolver los conflictos en estas edades, partiendo de, como bien sabemos, que la juventud es el momento en el que empezamos a conformar nuestras propias identidades y la cantidad de “conflictos“ que tenemos nos produce gran sensación de angustia.

Antes de meternos en lo referente a la propia resolución de conflictos me gustaría hacer un breve análisis de las diferentes fuentes de conflicto que podemos encontrar dentro de un aula, obviamente cada colegio y cada niño son un mundo en sí mismos, pero partimos de un aula tipo.

 

Fuentes del Conflicto

Hay tres grandes fuentes de conflictos , principalmente derivados de quienes sean las partes en disputa. En un primer momento nos encontramos con los problemas entre alumnos, esta clase de problemas son el pan nuestro de cada día, y son los más comunes, suelen venir derivados de algún comentario o comportamiento que se ha dado fuera de las aulas (la hora del recreo, la entrada a clase o la salida) o incluso fuera del propio centro escolar pero que generan un malestar dentro de la clase llegando incluso a poder romper la dinámica de esta.

Hay tres grandes fuentes de conflictos, principalmente derivados de quienes sean las partes en disputa. En un primer momento nos encontramos con los problemas entre alumnos, suelen consistir en discusiones entre ellos, esta clase de problemas son el pan nuestro de cada día, y son los más comunes entre los alumnos, suelen venir derivados de algún comentario o comportamiento que se ha dado fuera de las aulas (recreo, la entrada a clase o la salida) o incluso fuera del propio centro escolar pero que generan un malestar dentro de la clase. Esto es debido a que en estas etapas del crecimiento es normal que los sentimientos se exterioricen de diferentes maneras (insultos, meterse con otros más débiles, etc.) como desahogo de aquellas cosas que nos preocupan llegando incluso a poder romper la dinámica del grupo.

Ya sea mediante insultos entre ellos o molestándose unos a otros es necesaria la intervención de una tercera parte imparcial que les ayude a solucionar sus conflictos, ya que la mayoría de ellos tienen una gran carga emocional debido a que es en estas edades cuando se empieza a forjar nuestra personalidad. Por ello es necesario que esa tercera figura no se deje influir por el clima de la clase, además debe conseguir que los menores se sientan apreciados y escuchados ya que esto facilitará luego en gran medida la posible solución del conflicto. Es por esto por lo que muchas veces les resulta muy complicado a los profesores poder solucionar esta clase de dilemas, ya que pese a que tienen una gran autoridad dentro de las clases, es muy complicado que las partes (los niños) les vean como algo más que eso, profesores. A su vez es complicado para un profesor conseguir los niveles de neutralidad que son necesarios a la hora de tratar esta clase de conflictos. Esto no es debido a que no sea capad de actuar con imparcialidad, sino que los alumnos no lo verán así, ya que normalmente uno siempre saldrá favorecido mientras el otro perjudicado.

Por otro lado tenemos los conflictos que se dan entre profesores y alumnos. La mayoría de ellos son en lo referente a la conducta del menor o de los propios profesores dentro del aula. Esta clase de situaciones son en un primer momento bastante complejos ya que normalmente suelen llevar a buscar apoyos en terceras partes, (como los padres, o el director o figuras similares) lo que agrava el conflicto más de lo necesario. Por ello debemos procurar que esta clase de conflictos (aquellos que involucran a más partes), no se acaben trasformando en un problema mayor de lo que en un principio podría ser.

Al igual que en el anterior apartado es necesaria la figura de un tercero que consiga reducir todo este estrés y reducir el impacto que puede tener sobre esas terceras personas de las que hablábamos.

Es importante en esta clase de conflictos rebajar la tensión de las partes y conseguir que salgan de los esquemas del rol que ejercen dentro del colegio. Me explicaré, hay que conseguir que dejen de ponerse en una posición de superioridad o de inferioridad frente a la otra parte, así se consigue una forma de reconocimiento sobre la otra persona. Es necesario entonces que asuman, (al igual que en todos los problemas) la parte de responsabilidad que cada uno tiene.

MEDIACION EN EL AULA

Por ultimo nos encontramos con los conflictos que se pueden dar fuera de las clases propiamente dichas, serían los casos de discusiones entre profesores o entre padres, es importante reducir la tensión que generan, ya que al contrario que en las anteriores la carga emocional es menor por lo que se suele tratar sobre diferencias en la opinión sobre algún tema en concreto (ya sea por el comportamiento de los menores, por algún conflicto previo o alguna nota, etc.). Es necesaria la intervención de un tercero especializado, así pueden ver los menores como se resuelven los conflictos de una forma pacífica y satisfactoria, ya que estos copian todas nuestras conductas. Además es positivo que alguien imparcial les exponga el problema para que ambas partes puedan reflexionar y pensar en el bienestar de los menores.

En este caso es necesaria la intervención de un tercero, y al igual que en los otros casos debe ser un tercero imparcial, que las dos partes se sientan respetadas y oídas, y sobre todo darles la sensación de que no se va a tomar partido por ninguna de las dos ya que muchas veces muchos conflictos se suelen dar más por la forma de decir las cosas que por el motivo en particular.

 

La figura de la mediación escolar.

Proponemos la mediación escolar como método de ayuda a la resolución de conflictos dentro de las aulas, ya que como bien explicamos antes es complicado que una persona perteneciente al entorno escolar sea vista como alguien imparcial en la que todos puedan confiar. De ese modo se puede llegar a una solución equidistante y neutral con un acuerdo satisfactorio para todos.

Por otro lado, es necesario tratar toda esta clase de conflictos y que los protagonistas mantengan una relación cordial ya que habrán de seguir conviviendo y es importante que sepan tratarse. Además, desde la mediación, se busca que las partes lleguen a acuerdos beneficiosos y ajustados a sus medidas necesarias, donde todos se sientan ganadores..